Un acuerdo histórico reduce el control de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios en el mercado inmobiliario de Estados Unidos
En diciembre del año pasado, un fallo antimonopolio de miles de millones de dólares contra la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR) llevó a un acuerdo que transformará el mercado inmobiliario de Estados Unidos. El acuerdo, de aproximadamente US$ 418 millones, será efectivo a partir de julio, sujeto a la aprobación de un juez.
El acuerdo tiene como objetivo reducir el control del poderoso grupo comercial en el mercado inmobiliario y cambiar las reglas y directrices establecidas por la NAR, que según los críticos, han mantenido artificialmente los precios de la vivienda. Uno de los cambios más significativos es que las comisiones del 6%, que se reparten entre los agentes del comprador y del vendedor, dejarán de ser la norma. Se espera que las comisiones de los agentes bajen significativamente y se vuelvan más competitivas y negociables. Además, se prohibirán otras tácticas anticompetitivas de los agentes.
Aunque este acuerdo trae beneficios para los compradores de vivienda, como una reducción de miles de dólares en el costo total de la compra de una vivienda, también implica algunos cambios y desafíos. Por ejemplo, es posible que los compradores tengan que pagar directamente a su agente, en lugar de financiar esa comisión como parte de su hipoteca. Además, algunos compradores podrían optar por no utilizar un intermediario, lo que puede afectar a los agentes inmobiliarios y llevar a un éxodo masivo de corredores de la industria.
Adiós a las comisiones del 6%
Durante décadas, los estadounidenses han pagado una comisión estándar de alrededor del 6% al vender una casa. Sin embargo, este acuerdo cambiará ese panorama. Las comisiones inmobiliarias serán más competitivas y negociables, lo que permitirá a los agentes anunciar sus tarifas y a los compradores buscar mejores precios. Se espera que las comisiones inmobiliarias caigan entre un 25% y un 50% debido a las nuevas normas.
Los compradores tendrán que pagar a sus propios agentes
Una de las consecuencias de este acuerdo es que los compradores de vivienda tendrán que cambiar la forma de pagar a sus agentes. Anteriormente, la comisión del 6% se repercutía en el costo total de la vivienda, que los compradores podían financiar en sus hipotecas. Sin embargo, ahora es posible que los compradores tengan que pagar a sus agentes de nuevas formas, como una tarifa plana. Esto puede resultar costoso para los compradores primerizos, que ya tienen dificultades para reunir todo el dinero necesario para comprar una vivienda.
Nuevas normas para los agentes
Este acuerdo también implica cambios en las normas para los agentes inmobiliarios. Por ejemplo, se eliminará la norma que obligaba a los agentes de ventas a anunciar la comisión que pagarían a los agentes de corretaje. Según los defensores de la vivienda asequible, esta norma mantenía las comisiones artificialmente altas y llevaba a los agentes a imponer viviendas más caras a los compradores. Estas nuevas reglas añadirán transparencia al proceso de compra de vivienda.
Comprar una casa debería ser más barato
La reducción de las comisiones inmobiliarias y los cambios en las normas deberían abaratar la compra de vivienda en Estados Unidos. Según un análisis, los honorarios podrían reducirse entre US$ 6.000 y US$ 12.000, lo que ahorraría a los compradores una cantidad significativa de dinero. Los estadounidenses pagan cada año alrededor de US$ 100.000 millones en comisiones, y se espera que los compradores de vivienda puedan ahorrar entre una cuarta parte y la mitad de esa cantidad una vez que se cierre el acuerdo.












