Expulsan a dos hermanas acusadas de venta de droga en Esperanza
SANTA FE.- En un fallo sin precedentes, basado en la reciente ley de microtráfico, también conocida como “ley de menudeo”, la Justicia santafesina ha tomado la decisión de expulsar de la provincia a dos hermanas que se dedicaban a la venta de drogas en la ciudad de Esperanza, ubicada a 45 kilómetros al oeste de la capital.
El proceso fue rápido, en línea con las disposiciones de la nueva ley promovida por el gobierno. Las hermanas Mayra y Milagros Pedrozo, de 19 y 21 años respectivamente, fueron detenidas el miércoles pasado por la noche en un operativo en el que la policía les confiscó 32 envoltorios de cocaína, un cuchillo de cocina, dos cuchillas de 5 y 10 centímetros, una navaja de podar de 9 centímetros, dos teléfonos celulares, dos bicicletas y dinero en efectivo.
Por orden del fiscal Alejandro Benítez, las jóvenes, oriundas del barrio Barranquera de Sauce Viejo y de San Cayetano en Santo Tomé, fueron trasladadas a la comisaría, donde fueron interrogadas según lo establece la ley de microtráfico, la cual tiene como objetivo acelerar los procesos y lograr una resolución más efectiva en los casos de vendedores de drogas a nivel local. Un menor que también fue aprehendido en el operativo fue entregado a sus padres por disposición de la jueza de menores.
Según lo informado por los investigadores, el fiscal Alejandro Franco Benítez, del Ministerio Público de la Acusación (MPA) en los tribunales de Esperanza, había estado investigando a las mujeres desde hace semanas por el delito de venta de drogas. Incluso contaba con escuchas telefónicas, pero aún le faltaba recolectar más pruebas antes de proceder con su arresto. Sin embargo, una revisión de rutina realizada por el Comando, que no tenía conocimiento de la investigación, llevó a acelerar los pasos y llevar a las detenidas a una audiencia imputativa con las pruebas recopiladas hasta ese momento.
En esa instancia, basándose en la legislación vigente, el fiscal solicitó continuar con la investigación y que el caso no pasara a manos de los fiscales especializados en narcomenudeo en Santa Fe, ya que estaba convencido de que, al conocer mejor el caso y la ciudad, podría realizar un trabajo más eficiente.
La solicitud fue aprobada por el fiscal regional, quien respaldó el trabajo de Benítez y de la Policía de Investigaciones (PDI) de Las Colonias.

Posteriormente, ambas mujeres fueron imputadas en los tribunales y el fiscal ordenó allanamientos en la ciudad de Esperanza. Los operativos se llevaron a cabo en una vivienda ubicada en Buenos Aires al 1350, en el extremo sur de la ciudad, cerca del asentamiento La Lona y en una residencia en Saavedra al 600, detrás del Club Bartolomé Mitre. En esos lugares se incautaron armas de fuego, municiones, plantas de marihuana y varios trozos de PVC de cubiertas exteriores de cables de cobre pertenecientes a la empresa Telecom y que habían sido robados a principios de este mes.
Por otro lado, la justicia abrió un caso contra la pareja de Milagros Pedrozo por la posesión de las plantas de cannabis encontradas en la vivienda allanada en Saavedra al 600. Además, se inició un expediente penal contra otro hombre por posesión de armas de fuego.
En una nueva audiencia en los tribunales, el fiscal Alejandro Benítez solicitó que las hermanas Pedrozo enfrenten el proceso en prisión preventiva, pero la jueza de turno no aceptó la solicitud y determinó que continuaran siendo investigadas, pero sujetas a medidas alternativas a la privación de libertad, fuera de la cárcel, debido a que ambas tienen hijos pequeños (de 2 y 4 años).
Sin embargo, la jueza respaldó la investigación del fiscal y la imputación por posesión de estupefacientes con fines de comercialización y ordenó que las hermanas Pedrozo establezcan su residencia en Córdoba bajo la tutela de un guardián (posiblemente su madre).
Pero la resolución es contundente y sin precedentes cuando señala que a ambas mujeres se les prohíbe el reingreso a la provincia de Santa Fe.
Según medios cercanos a la investigación, “se trata de un fallo inédito porque les confiscaron 11 gramos de cocaína, una cantidad relativamente pequeña. Con esa cantidad, la Justicia Federal las habría liberado en pocas horas y no habría continuado con el caso. Esto se debe a que históricamente todos los delitos relacionados con drogas eran llevados ante la Justicia Federal de Santa Fe. Sin embargo, el actual gobernador, Maximiliano Pullaro, implementó la ley de microtráfico, que permite que los casos de narcomenudeo sean tratados por la Justicia provincial. En este caso, el fiscal Benítez”, destacaron.












