La familia del joven de 19 años denuncia que la causa por su muerte está paralizada. El conductor, que invadió un carril y huyó tras el impacto, nunca fue identificado.
“Justicia por Yoni. Siempre presente”. El reclamo, estampado en un flyer que no deja de circular, expone una herida que sigue abierta y una causa judicial que, según denuncia la familia, se encuentra estancada.
Jonathan Benitez tenía 19 años. El 10 de junio de 2019, a las 7:45 de la mañana, se dirigía a su trabajo en moto. Su recorrido fue interrumpido de manera fatal en la calle 25 de Mayo, entre Paiba y Leguizamón, en Ministro Rivadavia (Burzaco).
Lo que la familia denuncia no es solo un siniestro vial, sino un homicidio agravado por el abandono. Según el relato de los hechos, una camioneta blanca, en una maniobra imprudente para sobrepasar a un colectivo, invadió el carril por el que circulaba Jonathan, impactándolo de frente.
El conductor de la camioneta no se detuvo. No prestó asistencia. Se dio a la fuga.
Han pasado más de seis años. Seis años en los que la familia de Jonathan no solo transita el duelo, sino que debe luchar contra la inacción y el olvido judicial. “Apagaron mi voz, mi sonrisa no puedo abrir mis ojitos para contarle a mamá quien fue!”, reza el texto que acompaña la foto del joven, una interpelación directa a un sistema que no ha logrado dar con el responsable.
La denuncia central es la parálisis de la causa. A pesar de la existencia de un hecho claro, una hora y un lugar, la investigación no ha arrojado resultados concretos. El responsable de “apagar la sonrisa” de Jonathan, como describe la familia, sigue impune.
El flyer, que lleva años difundiéndose, es un testimonio de la perseverancia de la familia, pero también un símbolo de la falla del sistema. “Me que usted señor juez fiscal presidente van alludar a mamá y ami familia a lograr una justicia digna y ejemplar”, clama el texto. Es una apelación desesperada a las autoridades para que reactiven la investigación y eviten que el caso se convierta en un número más en las estadísticas de violencia vial.
Ante la falta de respuestas oficiales, la familia reitera la difusión de sus contactos (Mamá: 11-2385-8205 / Hermana: 11-2241-9551), con la esperanza de que algún testigo aporte datos que la justicia no supo, o no quiso, encontrar.












