Reunión del Comité Ejecutivo de la AFA: Ensayo de adoctrinamiento y pedido de silencio
En una reunión del Comité Ejecutivo de la AFA convocada por Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, se generó polémica debido a un intento de adoctrinamiento por parte de las autoridades. En un ambiente silente y sin disidencia, los representantes de los clubes de la Liga Profesional escucharon atentamente mientras se les pedía que desterraran los comentarios altisonantes y las quejas públicas sobre los árbitros y el desarrollo del torneo.

Esta reunión se llevó a cabo en el predio de Ezeiza y, aunque se abordaron otros temas como los cuartos de final de la Copa de la Liga y el Fair Play económico y financiero exigido por la FIFA, el foco principal estuvo en el intento de controlar las críticas públicas hacia los árbitros. El intercambio mediático entre Carlos Tevez y Pablo Dóvalo desencadenó esta situación, ya que el director técnico de Independiente fue intimado con una carta documento tras sus declaraciones tras el empate contra Barracas Central.
El descontento con los fallos arbitrales y la falta de credibilidad de algunos jueces no es nuevo, y el público ha expresado su reclamo en varios estadios, apuntando a Tapia como cabeza del fútbol nacional. Sin embargo, el presidente de la AFA busca evitar la confrontación pública y busca que los reclamos se canalicen internamente, para no incitar a la violencia en un momento deportivo, político y socialmente sensible.

En esta reunión, Tapia solicitó que los dirigentes transmitieran el mensaje a los entrenadores y futbolistas, para que eviten las quejas públicas y contribuyan a darle a la imagen del fútbol argentino un nuevo perfil. Mauricio Larriera (Newell’s) y Julio Vaccari (Defensa) expresaron algunas quejas durante la reunión, pero fue Carlos Tevez quien generó el mayor estallido.
Tapia señaló que los jugadores y entrenadores suelen pedir cosas cuando pierden, pero se mantienen en silencio cuando ganan. Su intención es que las discusiones se den dentro del ámbito interno de cada club, evitando así los conflictos públicos. Durante la reunión, también se anunció que se modificará el sistema de penalidades para los miembros de los cuerpos técnicos que sean expulsados: en lugar de multas económicas, deberán cumplir las fechas de suspensión de manera efectiva.
Esta reunión, que fue postergada desde febrero pasado, mostró la fortaleza de Tapia y la falta de voces críticas entre los presentes. A excepción de algunos representantes como Andrés Fassi (Talleres), Jorge Brito (River) y Juan Sebastián Verón (Estudiantes), quienes enviaron representantes en lugar de asistir personalmente, la mayoría de los dirigentes se mantuvieron en silencio, lo que podría interpretarse como miedo o complicidad.












