Repudio y llamado a la acción por parte del fútbol de Colombia.
La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) y la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) emitieron un comunicado en el que condenaron enérgicamente las amenazas recibidas por directivos, jugadores, entrenadores y árbitros del fútbol colombiano en los últimos días. Ambas organizaciones civiles instaron a las autoridades a investigar estos eventos y tomar medidas al respecto.
El caso que desencadenó la preocupación
Los hechos que precipitaron esta reacción se suscitaron previo al partido entre Deportivo Cali y Once Caldas, cuando un grupo de individuos desplegó una manta con un mensaje intimidatorio dirigido al árbitro Carlos Ortega. Esta acción generó alarma y preocupación en el entorno deportivo.
Llamado a la no violencia y solidaridad con las víctimas
Ante estas amenazas, el Deportivo Cali emitió un comunicado rechazando categóricamente dichas acciones y exhortando a la hinchada y a los seguidores del fútbol a erradicar la violencia de cualquier tipo dentro y fuera de los estadios, en aras de preservar la integridad de los actores del deporte.
Otras personalidades del fútbol colombiano, como Mauricio Navarro, Esteban Escobar y Benjamín Romero, directivos del Atlético Nacional, también han sido objeto de amenazas en redes sociales y mensajes de WhatsApp, según fuentes locales.
Postura contundente de Dimayor y Acolfutpro
Dimayor expresó su firme rechazo a estas amenazas e intimidaciones, afirmando que el fútbol debe ser un motivo de alegría y unión, repudiando cualquier forma de violencia que ponga en peligro la vida de quienes están involucrados en la actividad. Asimismo, instó a las autoridades a investigar y tomar acciones contra los responsables de fomentar actos violentos.
Por su parte, la Acolfutpro, en solidaridad con los jugadores del Once Caldas y respaldando la postura de Dimayor, condenó rotundamente cualquier acción que atente contra la vida y la integridad de los protagonistas del fútbol colombiano, manifestando su apoyo al árbitro Carlos Ortega y solicitando garantías de seguridad para todos los involucrados en la industria futbolística.
Se espera que estas acciones represivas no queden impunes y que se tomen medidas concretas para salvaguardar la integridad de quienes forman parte del fútbol en Colombia, evitando así situaciones de violencia que empañen la práctica deportiva.












