Pronóstico de crecimiento económico en América Latina y el Caribe.
En un informe presentado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se destaca que las políticas de estabilización macroeconómica implementadas por los distintos gobiernos de América Latina y el Caribe están teniendo efecto positivo en el crecimiento económico de la región. Sin embargo, Argentina se convierte en una excepción a esta tendencia, ya que se espera que sufra una recesión en todos los sectores de la economía.
Según el informe, la región experimentó un crecimiento del 2,1% en 2023, superando las estimaciones iniciales del 1%. Se espera que este crecimiento se desacelere hasta el 1,6% en este año, pero se espera un repunte al 2% en 2025. Estas cifras fueron presentadas en la Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID, donde también estuvo presente el Ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo.
A pesar de que el informe no proporciona datos específicos por país, se espera que Argentina experimente una recesión este año. Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recortado drásticamente sus pronósticos y prevé una caída del PBI del 2,8%.
El impacto de esta recesión se está sintiendo en las calles, con una caída en el consumo. La devaluación de diciembre, el ajuste de tarifas y la liberación de los precios han llevado a que los salarios alcancen niveles mínimos desde 2005.
En los últimos meses, se han conocido cifras que reflejan la crisis económica. En enero, la construcción se desplomó un 21,7% interanual, mientras que la producción industrial se contrajo un 12,4%, según el INDEC. Además, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas de las pymes cayeron un 25,5% en febrero.
A pesar de esta situación, el Gobierno argentino ya había advertido que el país atravesaría un período de estanflación. Ahora, la estrategia es convertir esta situación en un ancla inflacionaria en los próximos meses.
El economista jefe y gerente general del Departamento de Investigación del BID, Eric Parrado, destacó el esfuerzo del gobierno argentino por estabilizar la economía y espera que al final del año se logren tasas de inflación más bajas gracias a la consolidación fiscal y a la alta coordinación entre el Ministerio de Economía y el Banco Central.
En contraste, el resto de los países de América Latina y el Caribe tienen buenas perspectivas de crecimiento para este año. Se espera que se beneficien de factores como un menor crecimiento mundial, tasas de interés elevadas, precios estables de las materias primas, consolidación fiscal gradual y niveles de deuda relativamente altos que se van normalizando.
El informe del BID también menciona algunas políticas que los gobiernos podrían implementar para impulsar la productividad. Entre ellas se encuentran mejorar el acceso a la educación de calidad, fomentar la formalización de la economía y el crecimiento de las pequeñas empresas, facilitar el acceso a los mercados mundiales, atraer flujos de Inversión Extranjera Directa y promover un mercado crediticio más competitivo para el sector corporativo.












