Los ataques en el mar Rojo amenazan las cadenas de suministro mundiales y podrían provocar un aumento en los precios de los productos manufacturados. La vía navegable, que conecta con el canal de Suez, es una de las rutas comerciales más importantes del mundo y representa entre el 10% y el 15% del comercio mundial.
Los combatientes hutíes de Yemen han llevado a cabo una serie de ataques que han obligado a los buques de carga a buscar rutas alternativas, lo que ha generado retrasos y aumentos en los costos de envío.
Empresas como Tesla, Ikea y Crocs ya están sintiendo los efectos de estos ataques en sus operaciones y están experimentando retrasos en las entregas. Además, los precios del petróleo también están aumentando debido al temor a una interrupción en el suministro. Si la situación continúa y se intensifica, la economía mundial podría verse gravemente afectada.
Los minoristas están advirtiendo de posibles escaseces y retrasos en los envíos, y muchas empresas están comenzando a implementar planes de contingencia. La crisis en el mar Rojo se suma a los problemas existentes en el transporte marítimo, como la restricción del tráfico en el canal de Panamá debido a la sequía. En resumen, estos ataques representan una amenaza significativa para la economía mundial y podrían tener consecuencias a largo plazo en las cadenas de suministro y los precios de los productos.












