El Gobierno prepara cambios en el pago de propinas con medios electrónicos
El Gobierno tiene en agenda una serie de iniciativas, pero hasta el momento solo ha logrado avanzar en algunos asuntos específicos. Una de las propuestas que está cerca de ser publicada en el Boletín Oficial es la relacionada con el pago de propinas a través de medios electrónicos. Esta medida busca solucionar el problema de la falta de efectivo en la calle y ha generado discusiones con el gremio gastronómico y las cámaras del sector.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, es el responsable de esta iniciativa y ya ha avanzado con el proceso burocrático necesario para convertirla en un decreto de necesidad y urgencia. En este proceso, el Banco Central (BCRA) también ha participado, y se ha contado con la colaboración de Lucas Llach, exvicepresidente de esa entidad y economista cercano a Sturzenegger, quien siempre se ha enfocado en los pagos electrónicos.
El objetivo del Gobierno es modificar las regulaciones actuales para permitir que la propina ofrecida a los mozos y otros trabajadores del sector comercial pueda incluirse en el ticket y pueda pagarse con tarjeta de débito, crédito o billeteras electrónicas. En la actualidad, la mayoría de los comercios no permiten esta opción debido a que la Ley de Contratos del Trabajo establece que, si la propina es habitual, debe considerarse parte del salario. Por esta razón, los empleadores prefieren que se pague en efectivo para evitar que tenga repercusiones en las indemnizaciones.
El Gobierno busca cambiar esta norma para que la propina deje de considerarse parte de la remuneración. Según se ha informado, el decreto propuesto plantea dos opciones: que los trabajadores puedan tener una “cuenta propina” donde se deposite automáticamente este concepto por cada pago, o que sea el empleador quien tenga una cuenta bancaria especial donde se realicen los depósitos, los cuales luego se distribuirían equitativamente entre los empleados. La segunda opción es la preferida por los sindicatos.
Es importante destacar que la propina no se convertirá en un pago obligatorio, como ocurre en otros países, sino que seguirá siendo opcional. La idea es que este tipo de pagos no estén afectados por el impuesto a los débitos y créditos, para que los empleados reciban el monto completo en sus bolsillos.
El Gobierno ha mantenido conversaciones con las cámaras del sector y los gremios gastronómicos para discutir esta propuesta. Se está evaluando la posibilidad de incluir en el decreto una prohibición expresa para que los sindicatos gastronómicos reciban comisiones por estos pagos electrónicos.
El secretario gremial de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra), Juan José Bordes, se reunió con colaboradores de Sturzenegger para discutir el proyecto. Durante la reunión, se presentó un borrador del decreto para que el sector gremial hiciera sus observaciones. Uthgra hizo hincapié en la importancia de que los movimientos bancarios por el pago de propinas no estén sujetos a impuestos. Los gremios habían llevado este tema al Congreso, pero el Gobierno quiere acelerar el proceso mediante un decreto.
El decreto del Gobierno no será exactamente como lo propuesto por Barrionuevo, el líder histórico de los gastronómicos, quien quería que la propina fuera obligatoria y representara un porcentaje del total de la cuenta. Sin embargo, en la Casa Rosada aseguran que las propinas seguirán siendo voluntarias.












