La difícil relación entre China y Milei
La renovación del swap con China por 5000 millones de dólares, anunciada recientemente, ha despertado el interés del presidente Javier Milei, quien evalúa la posibilidad de realizar un viaje a ese país en una fecha aún por definir, según fuentes cercanas al mandatario. Esta decisión marcaría un cambio significativo en su agenda geopolítica, ya que hasta el momento Milei ha mantenido estrechas relaciones con Estados Unidos, Israel y líderes de la ultraderecha, al tiempo que ha expresado duras críticas hacia China y el Partido Comunista.
El viaje de Milei implicaría una reunión bilateral con el líder chino Xi Jinping y se produce poco después de la renovación del swap de 5000 millones de dólares, el cual fortalece las reservas del Banco Central y facilita el comercio exterior de Argentina.
En paralelo a estos acontecimientos, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se reunió personalmente con el embajador chino en Argentina, Wang Wei. Según la información oficial, ambos funcionarios intercambiaron puntos de vista sobre la consolidación de la Asociación Estratégica Integral entre China y Argentina, lo cual demuestra un acercamiento entre ambos países y está en línea con el viaje presidencial que se está evaluando.
Estos gestos representan un cambio pragmático por parte del presidente Milei, quien durante la campaña electoral se mostró en contra de establecer relaciones con regímenes comunistas, incluyendo a China. Este cambio de postura también se reflejó en su relación con el papa Francisco, a quien antes de ser presidente calificaba de forma despectiva, pero luego estableció una relación cordial. En febrero pasado, Milei viajó a Santa Marta para participar en la canonización de Mama Antula, la primera santa argentina. Este acercamiento se inició cuando el Sumo Pontífice llamó a Milei para felicitarlo por su victoria electoral sobre Sergio Massa en noviembre del año pasado.
Si bien China es uno de los principales socios económicos de Argentina, las relaciones entre ambos países se volvieron tensas desde que Milei asumió la presidencia. China reclama la paralización de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz Jorge Cepernic y Néstor Kirchner, financiadas por ellos; también se vio relegada en comparación a Estados Unidos en la compra de aviones militares, y ha observado gestos hacia Taiwán por parte de funcionarios y dirigentes del gobierno argentino. Además, hubo momentos de tensión cuando la Embajada de Estados Unidos planteó dudas sobre la estación aeroespacial china en Neuquén, y la Casa Rosada las apoyó.
En abril pasado, la canciller Diana Mondino realizó una visita a China con el objetivo de promover las exportaciones argentinas en foros de economía y comercio, y se reunió con empresarios y CEOs. Durante su visita, fue recibida por importantes figuras políticas y económicas chinas, como el vicepresidente Han Zheng, el viceministro de Comercio Wang Shouwen, el presidente del Banco Popular de China Pan Gongsheng, el canciller Wang Yi y el vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma Zhao Chenxin. Acompañaron a Mondino en este viaje el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno.












